domingo, enero 25, 2009

1.- EVOLUCIÓN HISTÓRICA.

1.1.- Introducción.
Como elemento básico de la mecanización agraria, el tractor, representa un medio que sufre un proceso evolutivo continuo.
El término Mecanización Agraria indica la realización con máquinas de los trabajos que en el campo en otros tiempos se hacían con fuerza animal o mediante la actividad del hombre.
Dos son los objetivos básicos de la mecanización agrícola:
- Aumentar la productividad.
- Mejorar las características ergonómicas del trabajo agrícola.
El ser humano, inteligente, pero poco potente para la realización de trabajos tan arduos y poco atractivos como son muchas de las faenas agrícolas, ha buscado desde la antigüedad el desarrollo de máquinas que le sustituyan mejorando de esa forma su calidad de vida.
Muchas y muy variadas han sido las soluciones encontradas por el hombre para trabajar en la agricultura.
Hoy puede decirse que, en la mayoría de las actividades agrícolas, el ser humano ha dejado de ser el aporte energético, pasando a ser el controlador de la potencia requerida por las máquinas que él ha inventado.
De todas las máquinas desarrolladas por el hombre para la mecanización de la agricultura, es sin duda alguna el tractor agrícola la más importante.
Hoy en la mayor parte del mundo, el tractor es un símbolo de la evolución del hombre, gracias al cual, ha pasado a ocupar una posición más próxima a la que merece, dejando de trabajar como bestia de carga y utilizando la energía que le ofrece la naturaleza en su provecho y el de sus semejantes.
Instintivamente, cuando se escucha el vocablo tractor, inmediatamente se piensa en que efectúa tracción o arrastre.



Como máquina, el tractor se define en los diccionarios como una máquina automotriz provista de dispositivos de adherencia y que dispone de un enganche para remolcar arados u otras máquinas o vehículos.
Evidentemente hoy esta es una definición incompleta, pues si bien, en un principio, los tractores agrícolas se dedicaron a remplazar la tracción animal, en la actualidad están equipados con dispositivos adicionales que los convierten en autenticas fuentes de energía, consiguiendo, gracias a ellos, una polivalencia de uso que los hace insustituibles en toda aquella agricultura mínimamente mecanizada.
Estas maravillosas máquinas, que hoy en día se comercializan en todo el mundo, con una tecnología perfecta y con diseños cada vez más modernos, prácticos y atractivos, como todas las máquinas agrícolas han tenido una evolución y una adaptación gracias a la cual, hoy, son las máquinas más útiles en la agricultura sirviendo como índice que permite medir el grado de mecanización de la agricultura de los países.
Desde el punto de vista del motor, el desarrollo estructural y funcional del tractor se concentra en dos líneas bien definidas.
Por un lado, con relación a las potencias media-bajas, se observa cierto grado de especialización, que no es oportuna, sino indispensable, para poder trabajar en condiciones de roturación, en especial en los aspectos agronómicos o planimétricos.
Es bastante significativa, en el ámbito de esta categoría, la producción de tractores estrechos, articulados, viñeros, fruteros... , así como la de máquinas de baricentro bajo, articuladas, de gran anchura y puesto de conducción reversible, dedicadas a trabajos en lugares montañosos y de colinas.
Por otro lado, sobre los tractores de potencias media-altas, se tiende a un máximo en la utilización de la potencia del motor, principalmente a base de dotarle con una gran capacidad de tracción, una gran fuerza de elevación, de ataque a tomas de fuerza en posiciones anterior y posterior, junto con un especial cuidado en el puesto de conducción.
Innovaciones, mejoras y perfeccionamiento, más o menos significativos, de carácter mecánico o tecnológico, se dan un poco en todos los componentes fundamentales del tractor: motor, transmisiones, toma de fuerza, elevador hidráulico, cabina, diseño...etc. Sin embargo, el punto más importante en cuanto a los progresos registrados en estos últimos años es el relativo a la aplicación de la electrónica a la regulación, al control y a la automatización de muchos de los principales órganos y funciones del tractor y como aspecto actual y de notable interés, al estudio y optimización de la gestión del trabajo.
La industria y, en general, toda la investigación, a través de la puesta a punto de soluciones nuevas y especificas, ha intentado, y está intentando en la actualidad, en último término, aumentar las prestaciones, reducir el consumo, aumentar la duración del motor, hacer más versátil, manejable, fiable y confortable el tractor, aumentando también la capacidad de trabajo.
La electrónica, en general, y la informática especialmente, son elementos esenciales e insustituibles para aumentar la rentabilidad del capital invertido en la mecanización, y para interpretar los análisis de los parámetros relativos al trabajo desarrollado, así como para el planteamiento del futuro.
Todos los Salones y Ferias Internacionales son una referencia, gracias al gran número de constructores y de medios que participan en ellos, para darnos una idea de la situación y para tener un análisis detallado de cuales son los aspectos de innovación y las tendencias más significativas observadas en este sector.


1.2.- Evolución del tractor.

Los primeros tractores construidos como máquinas autopropulsadas para tracción datan de 1890. Trabajos publicados en revistas y libros cuentan que los primeros tractores empezaron produciendo potencia como máquinas de vapor e indican que ya en 1810, Pratt en Inglaterra, realizó un primer arado alternativo arrastrado por cable mediante dos máquinas de vapor situadas a ambos lados del arado.

Figura 1.9.- Arado alternativo movido por dos máquinas de vapor.

Tractores de vapor.

Las siguientes fotografías muestran máquinas de vapor que no tenían sistema de tracción y sus aplicaciones agrícolas las hacían mediante transmisiones por correa.

Los primeros tractores con motor de vapor aparecieron cuando se consiguió un sistema de transmisión a las ruedas del vehículo.
Al principio las ruedas fueron lisas y más tarde, para mejorar la capacidad de tracción, se dotaron de garras.
La rodadura del tipo triciclo hizo más fácil el diseño.

Figura 1.10.- Tractor de vapor tipo triciclo.


Posteriormente para facilitar la rodadura se dotaron las ruedas de nervaduras.


Figura 1.11.- Tractor de vapor con nervaduras en las ruedas.


Tractores arados.

En su libro "Técnica de la mecanización agraria" el profesor ORTIZ - CAÑAVATE indica que dichas máquinas fueron perfeccionadas hacia 1850 por John Foster en Inglaterra y por Max Eyth en Alemania.
Fue en la última década del siglo XIX cuando aparecieron los primeros arados - tractor con motor de explosión.
Figura 1.12.- Arado - tractor con motor de gasolina.
Primitivos tractores con motor de combustión interna.

Los primeros tractores con motor de combustión interna no aparecieron hasta después de 1890, cuando expiraron las patentes del alemán Otto.
Los primeros tractores construidos con motor de ciclo Otto se parecían enormemente a los primitivos tractores accionados por máquinas de vapor, pero su potencia era mucho más elevada y su peso más reducido. Estas nuevas circunstancias plantearon un serio problema de capacidad de tracción, lo que dio lugar a trabajos encaminados a su mejora, consiguiéndose en un tiempo corto notables avances.
El tractor construido por Paul Ford en 1909 con un motor de gasolina de dos cilindros representó evidentemente un notable avance, con las limitaciones de tracción enunciadas.
Figura 1.13.- Tractor de 1910 con motor de gasolina y dirección en ruedas traseras.
Primeros tractores con llantas metálicas.

Aumentar la capacidad de tracción llevó a los constructores a producir tractores grandes y pesados con ruedas de transmisión cada vez más anchas y con mayor diámetro.
En esta línea se construyó en Mannhein (Alemania) en 1912 el tractor LANDRAL. Dicho tractor tenía un peso de unos 5000 kg y estaba provisto de un sistema de rodadura con ruedas metálicas con banda de rodadura lisa y de gran anchura y diámetro, buscando, al aumentar la superficie de contacto rueda - suelo mejorar la capacidad de tracción y con ello la potencia de tiro.

EN CONSTRUCCIÓN